Hoy tenia que escribir un pequeño texto de lo que fuera, con tres ideas fundamentadas, por mi cabeza pasaron millones de sugerencias, y esta es una de las desechadas. La verdad la amargura es una mezcla de no esperar nada y humor negro, porque si sabes que lo peor esta por venir es mejor reírse del asunto y no caer en un torbellino de desesperación. Mi vida no es la más lugubre, pero tampoco la más alegre y son los golpes que me han dado lo que en definitiva han quitado la magia en la que creía cuando era pequeña, me imaginaba un principe azul de honorables intenciones que jamás abandonaría la lucha por mi, pero la realidad se ha encargado de destruir ese estereotipo, nadie será mi flotador de salvataje, y nadie se subira a un caballo blanco para rescatarme de la bruja. Mi corazón ya no agunato más dolor, una y otra vez construía castillos de arena con alguien inadecuado, y cada vez el castillo era llevado por el mar de lagrimas, eso si luego de que lo pisoteran y lo hicieran añicos frente de mis ojos, ¿Será por eso que estoy tan cansada?
Tampoco soy la princesa que le canta a los animales del bosque, soy una mujer torpe, algo volada, que se rie estrepitosamente y no tiene verguenza a hacer el ridiculo. No soy una delicada flor, y por ello jamás sere princesa de nadie. Tampoco soy un principe, porque por más que quiero rescatar no puedo hacerlo, al parecer no soy de sangre azul, y no tengo ese instinto para batir mi espada en un duelo contra los males que te acechan. Al parecer no soy nada de eso, ni la bruja que trunca planes, ni la campesina que llama la atención de un caballero de radiante armadura. La vida no me ha sorprendido gratamente, me quita aliento, me regala ilusiones y las destroza en mi cabeza, mi dice que si existe la magia y luego me demuestra que el conejo estuvo escondido todo el rato dentro del gorro, no hay nada peor que desilusionarse de las cosas en que uno tiene más fe. ¿Porque me costara tanto? no soy mala amiga, de hecho soy de las aperradas, pero al momento de las relaciones interpersonbales amorosas nadaparece resultarme bien. Intento e intento como un ciego que quiere ver, o un sordo que se empeña en escuhar, y nada...
Siempre es la misma historia, los sentimientos nunca son correspondidos, o no me quieren o no los quiero, me cansa vivir así, más cuando mis cercanos que quizas están más cagados que yo, por lo menos han tenido la ilusión de un amor puro y perfecto que le hizo saltar al cielo, yo no, tengo un amor uno que me hace brillar, pero yo no lo hago brillar, me siento un lastre en un globo aéroestatico. La desición sabia sería correr, pero no puedo. He aceptado mi destino de nada, una buena amiga, una buena hermana, no una buena compañera. Y es mejor así, se que todo tiene un termino asío que espero que llegue, mientras tanto me aferrare a mi sentimiento, y disfratare a concho lo que queda, ya se que me dolera, pero como ya lo se no será tan grave esta vez.
Quizas la conclusión a la que debería llegar es que el amor existe, pero no para mi. No es malo, tengo amigos que me quieren, y familia que me apoya. Y por muy amargada que sea, no soy una malgradecida.
Me di cuenta entonces que nos ni princesa, ni principe, ni la villana de turno, soy un extra en las teleseries amorosas que termina sus días sola, recordando amores imposibles, pensando que grata fue mi vida, y que ingratos fueron conmigo. En ese momento recuerdo con sarcasmo como prometi que nunca más me enamoraría y lo ilusa que fui cuando me enamore de nuevo. No hay lucecillas magicas en mis cielos, como dice la canción
"El día que yo fui feliz nadie tocaba el violin,
ni una maldita florecita ni arcoiris sobre mi,
el día que yo fui feliz nunca pense que fuera así
y como nadie me aviso no me di cuenta y me dormi"