31.5.08

El hechizo roto

Yacía en el suelo verdoso y húmedo del patio de su casa, con lágrimas en los ojos veía en el cielo a las nubes que jugaban con el sol. La lluvia ya había pasado, ya se había llevado todo, lavo y regó todo a su alcance nada se salvo. Pensaba en el verano, en su amado verano, cuando decidió probar su magia, se le advirtió no jugar con tal delicada materia, en los asuntos del corazón o semejantes nadie debe entrometerse. Bah! pensó la brujilla, sera solo un juego, giro con los ojos cerrados y dio tres vueltas hacia la izquierda, primero abrió el ojo derecho y luego el izquierdo, dijo las palabras conjurosas "zuacatelas, cazuatelas, telascazua" y lanzo un imperceptible vaho sobre un joven enfrente de ella, que no pudo evitar sentirse atraído hacia ella."Lo logre, pude embrujar a un hombre" dijo para sí contenta de su avanzado nivel, pero algo ocurrió con los días aquel muchacho comenzo a sorprenderla de la manera más dulce, ella sintio el contra hechizo(algo de lo que poco se hablaba en los libros de magia) ella cayó en esa oleada de sensaciones amorosas de las que no se puede huir. Fue un maravilloso verano, lleno de sol, de luz, de naranjas y sandías, bellos momentos, tantos que la joven hechicera olvido que todo había comenzado como un juego, pero como todo juego tiene su final que ella había olvidado, la primera lluvia de invierno lavara el encantamiento del joven, se llevara sus esporas lejos y se destruirán en el tiempo. El frío se empezó a sentir en a ciudad, las nubes oscuras cubrieron el cielo y las gotas con su tintineo caían sobre todas las superficies. Ella a su lado cruzaban las calles entre besos y risas, él se detuvo de golpe, soltó su mano y la miro fijo a sus ojos. Las sonrisas cómplices cesaron y el comenzó a caminar sin dedicarle una mirada más, la lluvia empapo a la joven bruja que escucho un sonoro crack dentro de su pecho, lo olvido, olvido la advertencia "cuando la lluvia rompa el hechizo dejaras de existir para él". Ni toda la lluvia que cayó aquel día supero la cantidad de lagrimas que ella derramo en la noche, ella también cayo en un hechizo ella se enamoro, pero un error cometió, no puedes obligar a que se enamoren de ti, quizas si hubiese tratado de conocerlo en vez de hechizarlo las cosas ...
... Ahora no lo sabrá nunca, porque el nunca se acordara de ella. La lluvia se llevo los recuerdos, las palabras, las risas, la lluvia disolvió todo lo que alguno vez existió.

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